Saltar al contenido
Celulas Madre Web

Células madre adultas

celulas madre adultas
Células madre adultas
4.8 (96%) 5 votes

Las células madre adultas, también denominadas células somáticas, existen en todo el organismo a partir del momento del desarrollo embrionario, encontrándose en el interior de los diversos tipos de tejidos.

Cuentan con la capacidad de poder permanecer en estado de reposo durante períodos muy amplios de tiempo, no dividiéndose durante años hasta el momento en el que finalmente comienzan a dividirse, activándose como consecuencia de una lesión a nivel de los tejidos o de una enfermedad.

Se cree que una célula madre adulta es en realidad una célula indiferenciada encontrada entre las células diferenciadas de un tejido u órgano. Cuenta con la capacidad de poder renovarse para producir la totalidad o algunos de los tipos principales de células especializadas del tejido u órgano.

¿Dónde se encuentran?

Las células madre adultas se hallan en multitud de órganos y tejidos como el cerebro, la sangre, la médula ósea, los músculos, la piel, el hígado, los vasos sanguíneos, el intestino, los dientes, los ovarios o los testículos.

Parece que residen en una zona específica de cada tejido que recibe el nombre de “nicho de células madre”. Lo habitual es que haya un pequeño número de células somáticas en cada tejido y, una vez haya sido eliminado, se vea limitada su capacidad para dividirse, por lo que es difícil la generación de grandes cantidades de este tipo de células.

La tendencia científica es a la consecución de las mejores fórmulas que permitan hacer crecer ingentes cantidades de células madre adultas en un cultivo celular. Así, podrían manipularlas con el fin de generar tipos específicos de células susceptibles de utilizarse para el tratamiento de enfermedades y lesiones.

¿Para qué sirven las células madre adultas?

Entre sus funciones primordiales en un organismo vivo están el mantenimiento y la reparación del tejido en el que se encuentran. Las más conocidas y empleadas en las clínicas son las células somáticas hematopoyéticas de médula ósea, encargadas de la formación de la sangre.

Otro de los nombres por los que se conoce a las células madre adultas es el de células madre específicas de tejidos, al estar alojadas tanto en el organismo del feto en desarrollo, como en el de los recién nacidos, niños y adultos.

Estas células somáticas adultas se pueden dividir o auto-renovar de manera indefinida, lo que propicia que puedan generar una gama amplia de tipos de células del órgano de origen y hasta regenerar por completo el órgano original.

En líneas generales, parece claro que las células madre adultas cuentan con una limitación en su capacidad de regenerarse en lo relativo a su tejido de origen. Pese a ello, existen evidencias que apuntan a que pueden dividirse hasta lograr su conversión en otro tipo de células.

A diferencia de lo que sucede con las células embrionarias, cuyo origen es conocido, el de las células madre adultas en determinados tejidos maduros está todavía en fase de investigación.

¿Cuáles son sus beneficios en la medicina moderna?

Las células madre adultas presentan una serie de ventajas sobre otro tipo de células, como puedan ser las embrionarias, por una serie de razones:

1ª. Por su alto potencial para la regeneración de tejidos humanos, lo que incluye el hueso, la piel, los nervios, el cartílago, los músculos, los tendones, el páncreas, el hígado y los ligamentos, entre otros órganos y tejidos. Al entrar en contacto con los tejidos dañados, estas células ejercen potentes efectos regenerativos, mediante distintas señales inmunológicas y hormonales del cuerpo.

2ª. Por su naturaleza inmunoprivilegiada, lo que las convierte en unas células beneficiosas para el trasplante autólogo, esto es, de células trasplantadas del mismo paciente. De este modo, disminuyen los riesgos de complicaciones como el rechazo o las reacciones alérgicas y también la necesidad de efectuar específicos estudios de histocompatibilidad como los requeridos en los trasplantes heterólogos, esto es, de células trasplantadas de otro paciente.

3ª. Por no plantear problemas éticos del estilo de los que generan las investigaciones con células madre embrionarias y fetales.

Por todas estas razones, las características de las células madre adultas hacen de ellas unas magníficas aliadas terapéuticas, por cuanto representan una población de células con innegable potencial para el tratamiento de enfermedades degenerativas y agudas como la diabetes mellitus, el Parkinson, el Alzheimer, el autismo, la enfermedad de Crohn, la fibromialgia o la fibrosis pulmonar.

Otras secciones que te deberían interesar:

DMCA.com Protection Status

error: Content is protected !!